"Me fui a Brasil con una pequeña mochila para 3 días mientras se cerraba el fichaje de Robinho y estuve casi 40". Así resume Óscar Ribot la vida del reportero, un oficio pasional en el que las ganas de aventura y la soltura deben ser tus principales aliados. Saltándome el orden cronológico empezaré el resumen semanal por la que en mi opinión fue la clase más sincera hasta ahora, la suya. En la facultad los profesores tienden a describirte la profesión del periodista como algo idílico, “el periodista puede cambiar el mundo”, suelen decir. En la mayoría de las clases los profesores se llenan la boca describiéndote las características periodísticas con adjetivos muy loables pero que distan del periodismo que se practica en realidad. Comparto la idea de que la Universidad debe ser un medio para formar a los estudiantes conforme a unos criterios éticos pero muchas veces peca de alejarse de la realidad. Como estudiante echaba de menos alguna clase más realista. Quizás algún profesor debería decirte: “pues esto se consigue así, así y así”. Y eso fue lo que nos explicó Óscar Ribot en las tres cortas horas que duró la clase. Y digo cortas porque eso fue lo que nos pareció, de hecho en los descansos nos quedábamos comentando anécdotas de futbolistas con él.
La clase de Óscar fue lo que nunca te enseñarían en una Universidad, la realidad del periodismo. Cómo se crean lazos de unión con los protagonistas de las noticias, secretos a la hora de viajar al extranjero a captar noticias, fuentes de las que debe uno fiarse... y todo ello salpicados por increíbles anécdotas de futbolistas, dónde sobresalió la figura (gran figura en todos los sentidos) de Ronaldo. Por muchas buenas clases que he tenido en la Universidad me cuesta creer que en alguna te expliquen que debes tener un taxista de confianza en las principales capitales del mundo y llamarlo cuando estés en la ciudad. O que si un jugador te apuesta que se come un whopper en 3 bocados no debes subestimarle o perderás 10 euros. Son cosas del periodista de la calle.
La dinámica de la clase fue tan sencilla como sincera. Alrededor de 20 portadas del As decoraban la pared del aula. “Cada portada lleva una historia” nos dijo Ribot, y fue explicando una por una las dificultades para conseguir la noticia. Decía el mejor reportero de la historia, Ryszard Kapuscinski, que “en el periodismo nunca sabemos en realidad qué hacer, cómo actuar, cómo escribir. En cada artículo, cada reportaje, cada crónica siempre estaremos empezando de nuevo, desde cero”. Al fin y al cabo la clase de Ribot fue un ejemplo de un profesional para que pudiéramos ver su forma de trabajar, que no quiere decir que sea la única válida. Al fin y al cabo nosotros también debemos empezar de cero y buscar nuestro modus operandi.
La clase del jueves a última hora, con Juanma Trueba e Iñako Díaz Guerra, fue otro de los puntos álgidos de la semana. Nos entregaron una pequeña selección de grandes crónicas del diario As (la séptima Copa de Europa del Real Madrid, la victoria de Nadal en Wimbledon, la proclamación de Alonso como campeón del mundo...) y las analizamos opinando sobre los puntos fuertes y débiles que veíamos desde el punto de vista del lector. En la segunda parte de la clase con Iñako, nos tocó a nosotros recibir la crítica sobre unas crónicas futbolísticas que habíamos hecho.
Me pareció interesante el contrapunto que supuso la figura periodística de Iñako Díaz Guerra frente a Óscar Ribot. Son dos modelos de hacer peridodismo totalmente diferentes, bien es cierto que la labor de un cronista difiere bastante de la de un reportero, pero además había algo en las explicaciones de Iñako que dejaban entrever que su forma de trabajar no tenía nada que ver con la de Ribot. “Yo no podría hacer la labor de Óscar, igual que él posiblemente no podría hacer la mía” fue más o menos la conclusión de Iñako. Lo importante para nosotros es ver las diferentes formas en las que un profesional ha llegado a su lugar. Saber que no hay una fórmula única, que debes explotar tus virtudes e intentar desarrollar aquello en lo que más destacas. Y por supuesto tener suerte, algo que no se olvida de mencionar ningún profesor.
La semana había empezado con una clase de tenis. Sí, no me he confundido, una clase de tenis en el aula. Para alguien que ha jugado al tenis desde pequeño sorprende la facilidad para explicar conceptos como los efectos o los golpes en el tenis sin estar en una pista. Ese es el principal mérito de Rosa Bielsa y su clase del lunes. Al final le preguntamos por el pronóstico sobre la final de la Davis y ante nuestro pesimismo apostó por el equipo español. Apostó a caballo ganador.
Las clases con Margot Martín, productora de Onda Madrid, nos enseñaron una labor que en poco tiempo nos será de gran ayuda: la preparación de guiones en la radio. Como a partir de enero comenzará la emisión de nuestro programa en Real Madrid Radio, las clases sobre este medio son muy interesantes. La radio siempre se ha comentado que es el más divertido entre los medios de comunicación y la profesora Martín así se encargó de demostrarlo. Además de dejar claro cual es la labor del productor, una profesión de definición no muy clara en el mundo peridodístico.
En las horas dedicadas al derecho deportivo los profesores de Garrigues siguieron ahondando sobre temas tan variados como la gestión del merchandising de un equipo o los derechos de imagen de sus estrellas. Las dos clases semanales con Sergio González significaron un analisis exhaustivo de la llamada “Guerra del fútbol” en la que están inmersas las televisiones. La posesión de los derechos televisivos y la forma de explotarlos de cada club son ahora ideas claras, tras su explicación.
También tuvimos una nueva clase con los compañeros de Motorpress Ibérica. Arancha Pato, que además vino acompañada de un estudiante del máster del curso pasado que había encontrado trabajo en la revista Autopista, nos reveló más claves en la elaboración de una revista semanal. Esta semana seguiremos con una clase práctica, nos desplazaremos hasta el Inta para ver en plena acción cómo un periodista evalúa un coche para poder hacer un reportaje sobre él.
Por su parte Salvador Tauroni, realizador de Telemadrid, nos explicó en su clase del miércoles los entresijos de su labor, labor sacrificada pero de gran utilidad en el campo audivisual. Es curioso cómo ha cambiado la cobertura de los eventos deportivos en apenas 20 años, como lo demostró el propio profesor Tauroni enseñándonos videos de finales de Copa de Europa de basket hace 20 años y comparándolas con las actuales.
La semana finalizó con una clase extra. Fue una clase especial, tuvo lugar en el bar “La Llama” y se produjo rodeados de una buena cena, un poco de sangría y las lecciones magistrales del profesor Joserra y su intento de acabar con la carrera futbolística de Casillas. Fue la primera cena extra-oficial del máster que se repetirá en fechas próximas y donde esperamos contar con alguno de los profesores del máster.
Y en síntesis esta ha sido la semana que ahora termina, para la semana que viene destaca la mesa redonda que tendrá lugar en la Universidad Europea de Madrid y que aprovecho para promocionar:
Próximo jueves a las 18:30, en el plató del edificio B de la Universidad Europea de Madrid tendrá lugar la Mesa Redonda "Violencia en el deporte y responsabilidad periodística" con Enrique Ortego, José Barrero, Luis Lucio y Luis Villarejo, moderará Javier Reyero.
2 comentarios:
Peaaaazo de resumen Nachito.....la clase "extra" fue la mejor de todas...jajaja, si quieres te puedo pasar alguna foto.
Buen momento para promocionar la mesa redonda.....por favor que venga gente!!!
Soy José Barrero y os mando un abrazo enorme después de haber estado con vosotros en la primera sesión que os voy a dar en esta 2ª Edición del Máster de Comunicación Deportiva Real Madrid-UEM. Espero que os apasionéis con la radio deportiva como yo lo estoy. Ánimo.
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