Esta semana no ha sido una semana cualquiera. Dicho así suena a tópico manido, pero es la pura realidad. Desde el momento en el que le enviamos a Javier Reyero un e-mail detallándole nuestras preferencias sobre las prácticas de verano, hemos dado un importante paso adelante en nuestro Máster y en nuestro futuro en general. Una decisión que puede ser vital porque será donde nos curtamos este verano como periodistas y probablemente, también decidamos por qué rama del periodismo queremos enfocar nuestro futuro; prensa, radio televisión o internet.
La semana dieciocho del Máster empezó con una clase de Psicología Deportiva, impartida por Mª Iciar Eraña. Después de un cuestionario en el que nos preguntaba sobre que esperábamos de la clase. Empezó con una breve introducción a la Psicología y después aplicó las claves de esta ciencia al deporte. La importancia de la motivación y autoconfianza de los deportistas y la labor que debe realizar un entrenador en el aspecto psicológico fueron dos de las cuestiones que más debate atrajeron.
Momentos sublimes como la intervención chucknorrisiana de Miguel explicándonos que psicología era lo que le ensañaba su abuelo de pequeño o Fernando, poniendo en tela de juicio la moralidad del estamento arbitral amenizaron la clase y, lo más importante, crearon debate y polémica.
La ultima hora del lunes la ocupó Javier Díez de Telemadrid en una de las clases, y esto coincido con mis compañeros, más instructivas y provechosas de lo que llevamos de año. La información en directo en TV. Cuando leímos el título de la asignatura nos imaginamos un eterno Power Point, por suerte nos equivocamos. La clase consistió en unas conexiones en directo en las que teníamos que simular que éramos enviados especiales a un evento deportivo. Y como era la primera vez que nos poníamos delante de la cámara hubo de todo; risas, fallos, aciertos, nerviosismo y emoción. Diversión y aprendizaje.
El martes sólo tuvimos una clase, Introducción al Golf con Ricardo Macias. Lo primero que tuvo que hacer fue intentar cambiar la idea predeterminada que llevábamos de que el golf era un deporte de ex tenistas y porteros suplentes. La verdad es que descubrimos una nueva faceta de un deporte que todavía guarda algo de romanticismo y cierto aroma clásico. Aprendimos la dinámica del juego, los códigos éticos, las normas de cortesía, ciercuitos, campeonatos y demás. Al acabar la clase nos citó el jueves para pasar a la fase práctica. Eso fue otro cantar.
El miércoles empezamos con Juan Mayorga, quien nos implantó un curso sobre la Formación de los profesionales de la actividad física del Deporte. Posibles salidas que teníamos si decidíamos tomar otra vía diferente al periodismo pero queríamos seguir vinculados al deporte. Hablamos de los requisitos que se necesitan para llegar a ser entrenador profesional, nos contó anécdotas sobre los inicios de Arsene Wegner y Rafael Benitez.
Acabamos la clase con una práctica en la que teníamos que discutir sobre un proyecto ley que intentaba regular las profesiones del deporte. Fácil. Si algo se nos da bien a la gente de este Master, eso es la discusión, la polémica y los enfrentamientos dialécticos. Acabamos debatiendo sobre cientos de temas paralelos divinos y humanos.
La semana dieciocho del Máster empezó con una clase de Psicología Deportiva, impartida por Mª Iciar Eraña. Después de un cuestionario en el que nos preguntaba sobre que esperábamos de la clase. Empezó con una breve introducción a la Psicología y después aplicó las claves de esta ciencia al deporte. La importancia de la motivación y autoconfianza de los deportistas y la labor que debe realizar un entrenador en el aspecto psicológico fueron dos de las cuestiones que más debate atrajeron.
Momentos sublimes como la intervención chucknorrisiana de Miguel explicándonos que psicología era lo que le ensañaba su abuelo de pequeño o Fernando, poniendo en tela de juicio la moralidad del estamento arbitral amenizaron la clase y, lo más importante, crearon debate y polémica.
La ultima hora del lunes la ocupó Javier Díez de Telemadrid en una de las clases, y esto coincido con mis compañeros, más instructivas y provechosas de lo que llevamos de año. La información en directo en TV. Cuando leímos el título de la asignatura nos imaginamos un eterno Power Point, por suerte nos equivocamos. La clase consistió en unas conexiones en directo en las que teníamos que simular que éramos enviados especiales a un evento deportivo. Y como era la primera vez que nos poníamos delante de la cámara hubo de todo; risas, fallos, aciertos, nerviosismo y emoción. Diversión y aprendizaje.
El martes sólo tuvimos una clase, Introducción al Golf con Ricardo Macias. Lo primero que tuvo que hacer fue intentar cambiar la idea predeterminada que llevábamos de que el golf era un deporte de ex tenistas y porteros suplentes. La verdad es que descubrimos una nueva faceta de un deporte que todavía guarda algo de romanticismo y cierto aroma clásico. Aprendimos la dinámica del juego, los códigos éticos, las normas de cortesía, ciercuitos, campeonatos y demás. Al acabar la clase nos citó el jueves para pasar a la fase práctica. Eso fue otro cantar.
El miércoles empezamos con Juan Mayorga, quien nos implantó un curso sobre la Formación de los profesionales de la actividad física del Deporte. Posibles salidas que teníamos si decidíamos tomar otra vía diferente al periodismo pero queríamos seguir vinculados al deporte. Hablamos de los requisitos que se necesitan para llegar a ser entrenador profesional, nos contó anécdotas sobre los inicios de Arsene Wegner y Rafael Benitez.
Acabamos la clase con una práctica en la que teníamos que discutir sobre un proyecto ley que intentaba regular las profesiones del deporte. Fácil. Si algo se nos da bien a la gente de este Master, eso es la discusión, la polémica y los enfrentamientos dialécticos. Acabamos debatiendo sobre cientos de temas paralelos divinos y humanos.
La última clase del miércoles de Técnicas de Locución de Radio la impartió el conocido Juanjo Ceballos. Cómo hablar delante de un micrófono fue lo que nos intentó enseñar; la importancia de vocalizar, la postura del cuerpo, los pies, etc. Para ello nos hizo recitar un cuento en público enfocándolo como si tuviéramos delante un público infantil. Una vez más, aprendimos disfrutando.
El jueves retomamos Introducción al Golf con Javier Marias, esta vez tocaba la parte práctica en la que teníamos que salir a un campo de prácticas de golf que había cerca de Villaviciosa y sentirnos Jack Nicklaus por un día. No me adentraré en detalles porque el resultado se puede adivinar. Sólo decir que no hubo que lamentar ningún tipo de incidencia y pasamos una tarde entretenida. Lástima del tiempo.
Fue sin duda, como dice la canción de Los Planetas, un buen día.
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