domingo, 22 de febrero de 2009

Una semana para trabajar en equipo y hablar en público

Esta semana ha sido de las más intensas en cuanto a trabajo se refiere. Julio Sanz nos había encargado un reportaje para televisión de Ramón Calderón y el tiempo apremiaba. Pero no sólo teníamos que luchar contra el tiempo, sino también contra nosotros mismos, ya que nuestro bagaje y experiencia con el programa Avid era escaso. Nos habían dado dos semanas, pero como buenos estudiantes todos llegábamos al lunes con los deberes a medias, para sentir la presión del momento y trabajar mejor el reportaje.

El lunes empezamos con Álvaro Merino, que estuvo con nosotros la semana pasada. Nos había aconsejado traer ropa cómoda y calzado deportivo para una actividad fuera del aula. Todos llegamos desconcertados ante una experiencia nueva, una clase en el césped de la facultad, fuera de nuestro aula. No estamos muy acostumbrados a tener clase en el exterior, así que acogimos la idea con ilusión suponiendo que tendríamos que realizar algún tipo de juego o actividad...y así fue.

La clase comenzó como siempre, a las 16.30 en el aula, con dos profesionales del Grupo Tucán, Francisco y Ana Hácar Martín, aunque ella llevó la iniciativa de la clase en todo momento. Durante los primeros minutos nos explicó que íbamos a hacer una serie de actividades en grupo en el exterior y que deberíamos trabajar en equipo. Con estos datos, bajamos un poco desconcertados al césped de la facultad y nos preparamos para una sesión de juegos.

La primera actividad que nos propusieron fue imaginarnos que estábamos en una isla desierta, representada por dos conos rojos y debíamos llegar a otra isla que tenía comida y un hábitat mejor, representada por otros dos conos y a unos 10-12 metros de distancia. Entre ambos pares de conos, el césped representaba un mar lleno de pirañas. Para cruzar teníamos tres pequeñas embarcaciones representadas por unas tablas de no más de 70 por 35 cm. (lo apunto a ojo), por lo que la imaginación tenía que brotar a borbotones de nuestras mentes. Por otro lado, los seis debíamos estar siempre en tocándonos y nunca pisar el césped, al igual que las tablas, que no debían estar sin nuestro contacto, ya que entonces las perderíamos y la prueba sería un imposible.

Durante unos minutos trazamos nuestra estrategia, que fue ninguna. Simplemente decidimos ir hacia adelante en línea recta y pasar la última tabla al principio y así sucesivamente. La estrategia fue lenta pero consistente, con pisotones y empujones, pero también mucha ayuda del compañero que había al lado, por lo que llegamos victoriosos a la isla.

Hacía tiempo que no sudábamos así, pero nos habíamos divertido. Aunque esa diversión nos duró poco, nos dijeron que había que volver a la otra isla, en un tiempo mínimo y con dos compañeros con vendas en los ojos. Sorprendentemente lo conseguimos en menos tiempo que el anterior y sin ningún tipo de problema.

La siguiente prueba era ponernos en pie sobre una manta pequeña y, sin tocar el césped ,conseguir darle la vuelta con todos encima. Tras conseguirlo, repetimos la prueba con tres de nosotros con los ojos vendados, también satisfactoriamente.

Para la última prueba nos dijeron que eligiéramos a un líder, que por petición propia fue Álvaro Sánchez. Debía guiarnos durante una prueba, aunque no voy a dar detalles de la actividad ni del análisis posterior de las mismas, ya que sería dar pistas a nuestros futuros compañeros del Máster de Comunicación y Periodismo Deportivo 2009/2010.

La siguiente y última sesión del lunes era el examen de narración de un partido de fútbol con José María del Toro. A pesar de que llegábamos cansados de las actividades previas, las narraciones mostraron un buen nivel desde mi punto de vista.

El martes comenzaba la sesión con Emilio Alonso, de Telemadrid. El título de la clase, documentación en televisión, no captaba la atención de nosotros como cualquier profesor desea. Pero conforme Emilio nos explicaba todos los pormenores de su profesión, captó nuestra atención, más aún cuando sabíamos que el jueves íbamos a Telemadrid a ver las instalaciones y debíamos saber de que iba el tema para comprender el funcionamiento de las mismas.

La dos últimas sesiones del día corrieron a cargo del director del Máster, Javier Reyero, que continúo con su ardua tarea de enseñarnos a hablar en público. Algo que algunos asumen como algo cotidiano y otros, como yo, que vemos esa tarea algo más complicada. Pero pronto vamos a demostrar los conocimientos que hemos asimilado, ya que el próximo lunes tenemos presentación en clase de nuestro currículum, también con Javier, que pondrá a prueba nuestras habilidades.

El miércoles tuvimos la última sesión de coaching de equipo, con Álvaro Merino y Ana Hacar. La idea era que nos dividiéramos en dos grupos y trabajáramos en equipo, dentro de nuestro grupo y con el otro, que estaba en el aula contigua. Cada grupo debíamos realizar un proyecto por separado que posteriormente, al ser unido con el de nuestros compañeros, formaría una estructura y debería pasar unas pruebas de resistencia. La estructura debería ser igual, algo difícil sin ver cómo está trabajando el otro equipo, pero para eso nos permitieron tres reuniones con un miembro de cada equipo que deberían deliberar y, lo más importante, ponerse de acuerdo, para hacer dos obras idénticas. Finalmente, los dos proyectos salieron bastante parecidos y superaron las pruebas de Álvaro y Ana satisfactoriamente.

La segunda sesión corrió a cargo de Laura Cabrera, presentadora de Madrid al Tanto, el veterano programa tipo carrusel de Onda Madrid. La sesión fue acogida con ilusión ya que el domingo de esa misma semana, cada uno de nosotros debería ir a ver un partido de tercera división junto a un compañero de su programa, para ver cómo se trabaja y para realizar un reportaje para el subdirector de As, Juanma Trueba. En la sesión pudimos escuchar la voz de Javier Reyero o José María del Toro, que comenzaron sus andaduras por el periodismo en dicho programa.

Y por fin llegó la temida sesión, la hora de analizar los reportajes para Julio Sanz. Todos acudimos con un cierto recelo a cómo vería Julio nuestros trabajos, y no nos equivocamos, todos eran mejorables, aunque algo lógico debido a nuestro escaso conocimiento en edición de video. Pero en general creo que los proyectos estuvieron bien trabajados y tenían consistencia, teniendo en cuenta las circunstancias.

El jueves tuvimos la visita al centro de documentación de Telemadrid con Emilio Alonso. Personalmente, me sorprendieron mucho las instalaciones de la cadena pública, y sobre todo, la cantidad de gente que se veía trabajando. No podía imaginar el número de empleados que tiene la cadena, unos 1.200, sin duda es impresionante.


Las últimas dos sesiones eran de radio, pero Paco no pudo ir a clase, así que decidimos trabajar en casa y de paso poder ver el partido de baloncesto entre Real Madrid y Barcelona.

El viernes acabamos la semana grabando el programa del entrefútbol para Real Madrid Radio. Recuerden, 94,2 de la FM y en www.realmadridradio.com cada sábado a las 11.30 de la mañana.

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